6 de junio de 2013

La mujer más afortunada del mundo.

El mercado laboral para madres no existe. Cosa que me tiene un poco cabreada. No entiendo la imposibilidad del mundo empresarial de entender los beneficios de tener a madres en su plantilla. No os imagináis la capacidad de trabajo que ganamos a través de la maternidad.
Tenemos formación académica pero en mi caso por lo menos no necesito ser alta ejecutiva. Quiero un puesto de trabajo que se adecue a mi capacidad intelectual y que me aporte mundo. Ya sé que es mucho pedir. Pero, por favor, un poco de creatividad en el sector privado.
No quiero estar 10 horas fuera de casa. No puedo perderme esos momentos de felicidad que me dan mis hijos. Tampoco es bueno para la sociedad.
Entiendo perfectamente a la gente que antepone una carrera profesional a una vida familiar y por supuesto respeto esa decisión.
¿Pero, y las mujeres que estudiamos, que tenemos un CV interesante porque hemos viajado, etc. y hemos decidido traer futuros ciudadanos al mundo?
¿No es posible copiar modelos y mentalidades de otros países? ¿No somos capaces, las mujeres, de compartir puestos de trabajos?

Partidos políticos, sindicatos, empresarios os reto a que busquéis la manera, de una vez por todas, de conciliar vida familiar y laboral. También me quiero dirigir a los dueños de políganos industriales, pensar en guarderías cerca de todas esas naves industriales y edificios de oficinas.
Clase poderosa de este país, por favor, invertir en nuestros hijos, hijos de toda la sociedad por cierto. Pensar en el bien común, es beneficioso para todos. Educar y apoyar a los peques es igual a cambiar el futuro.
Cosas que me salen del alma.

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